Informe Nº84 – Contratistas dependientes: una nueva categoría ocupacional para enriquecer el análisis del mercado laboral

Juan Bravo

Autor(es): Juan Bravo

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El Informe 84 del OCEC UDP, elaborado por el director Juan Bravo, discute sobre la nueva Clasificación Internacional de la Situación en la Ocupación (CISO- 18) para determinar la categoría ocupacional de los ocupados, sustituyendo a la Clasificación Internacional de la Situación en el Empleo de 1993 (CISE-93), que era el clasificador que se usó en forma oficial hasta el trimestre móvil marzo-mayo 2026. El clasificador CISE-93, utilizado en forma oficial hasta el trimestre marzo-mayo 2026 para determinar la categoría ocupacional de los ocupados, enfrentaba limitaciones relevantes para dar cuenta de las modalidades de trabajo de naturaleza híbrida que no calzan con los esquemas tradicionales de empleo independiente o empleo dependiente, al compartir características de ambos tipos de empleo.

Los principales aspectos del informe son:

  • Al trimestre abril-junio 2026 había un total de 725.943 contratistas dependientes, equivalente al 7,7% del total de ocupados en Chile.
  • De los 725.943 ocupados clasificados como contratistas dependientes según la CISO-18 al trimestre abril-junio 2026, 316.667 provienen de ocupados clasificados como asalariados informales del sector privado en el clasificador CISE-93, lo que equivale al 43,6% del total de contratistas dependientes. El 25,8% de los contratistas dependientes proviene de ocupados que se clasificaban como trabajadores por cuenta propia informal bajo la CISE-93, 14,1% de asalariados informales del sector público, 13,4% de trabajadores por cuenta propia formal y 3,2% provenientes de servicio doméstico informal.
  • El empleo asalariado informal del sector privado pasa de representar el 9,7% del empleo total bajo la CISE-93 a sólo 6,4% en la CISO-18, una reducción de 3,3 pp, siendo esta la categoría que pierde más peso por la introducción del nuevo clasificador. El empleo por cuenta propia informal reduce su participación en el empleo total desde 13,7% bajo la CISE-93 a 11,7% bajo la CISO-18, una disminución de 2 pp. Por su parte, tanto el empleo por cuenta propia formal como el asalariado informal del sector público reducen su peso en el empleo total en 1 pp, mientras que, el servicio doméstico informal reduce su participación en 0,3 pp.
  • Al desglosar por sexo, las cifras al trimestre abril-junio 2026 indican que la proporción de mujeres ocupadas que ejercen como contratistas dependientes es de 7,8%, muy similar al 7,7% observado entre los hombres. El desglose por nacionalidad arroja que entre los ocupados de nacionalidad chilena el 7,5% ejerce como contratista dependiente, mientras que entre los ocupados extranjeros el 9,4% ejerce en esta categoría ocupacional.
  • A medida que aumenta la edad, menor es el porcentaje de ocupados que ejercen como contratistas dependientes. En efecto, mientras que entre los ocupados de 15 a 24 años el 11% ejerce como contratistas dependientes, esta cifra baja a 9% entre los ocupados de 25 a 34 años, a 7,1% entre ocupados de 35 a 49 años y a 6,9% entre ocupados de 50 años o más. El 74,3% de los ocupados jóvenes que ejercen como contratistas dependientes realizan empleos bajo subordinación pero que 1) operan bajo un contrato comercial (emiten boleta de honorarios a pesar de trabajar bajo subordinación) o 2) bajo riesgo económico (la persona no recibe su pago mediante sueldo, además el empleador no paga cotizaciones previsionales ni de salud y no existe contrato escrito de trabajo).
  • Entre los ocupados con educación superior completa el 7,2% ejerce como contratista dependiente, cifra que se eleva a 8% entre los ocupados con educación secundaria completa y a 8,5% entre los ocupados que tienen un nivel educativo menor a secundaria completa.
  • Los contratistas dependientes exhiben una elevada tasa de ocupación informal, la cual se ubicó en 86,6% al trimestre abril-junio 2026, sólo por debajo de la categoría familiar no remunerado (que por definición siempre tiene una tasa de ocupación informal del 100%) y muy superior a la tasa de ocupación informal del 27% a nivel agregado.
  • A abril-junio 2026 el 21,8% de los ocupados estaba en alguna modalidad de subempleo, ya sea por insuficiencia de horas (la persona trabaja una jornada parcial, pero le gustaría y está disponible para trabajar más horas en el muy corto plazo) o por calificaciones (ocupados con educación superior completa que ejercen ocupaciones de mediana o baja calificación, para las cuales están sobrecalificados). Sin embargo, entre los contratistas dependientes la tasa de subempleo se empina hasta el 33%, la más alta de todas las categorías ocupacionales.
  • Al trimestre abril-junio 2026 el 8,2% de los ocupados estuvo buscando activamente otro empleo en las últimas 4 semanas. Sin embargo, en el caso de los contratistas dependientes esta cifra se eleva al 20,6%, la más alta entre todas las categorías ocupacionales.
  • Mientras bajo la CISE-93 el 45,7% de los informales eran dependientes, bajo la CISO-18 el 55,3% de los informales son categorizados como dependientes, con lo que, bajo el nuevo clasificador, la mayoría de los ocupados informales son dependientes. Así, la proporción de ocupados informales que son dependientes subió en 9,6 pp. Este cambio obedece al paso de trabajadores por cuenta propia a la categoría contratistas dependientes por tener dependencia organizativa o económica (lo que explica 7,4 pp del aumento) y al cambio de clasificación de familiares no remunerados (que son siempre informales) desde independientes a dependientes (lo que explica 2,2 pp del aumento).
  • Uno de los cambios que trae la instauración de la CISO-18 es eliminar la separación de la categoría personal de servicio doméstico en las modalidades puertas afuera y puertas adentro. Esto obedece fundamentalmente a la persistente reducción en el tiempo de la categoría servicio doméstico, especialmente de la modalidad puertas adentro, lo que se ha traducido en una muy baja prevalencia de esta última categoría ocupacional en el empleo, lo que dificulta la obtención de estimaciones fiables.
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